Te vas y vienes cual sutil péndulo en balanceo
Te alejas, te marchas un poco y regresas
Van para adelante y para atrás las cerezas
Yo solo pienso, digo, callo y siento lo que creo.
Te mueves, te ríes, te jactas de ser,
Me llevas de golpe a descubrir mi estupor,
Me quedo en silencio a degustar el sabor,
Mirando hacia arriba un rostro de mujer.
Se acaba el juego y a veces celebras
Para comenzar ritos de persecución
Ritmo sin género, tan solo una canción
Que en mi mente entonan
Los aleteos de mariposas negras.
Habré que comenzar de nuevo a buscar el vaivén
Ese oleaje que otra vez nos lleve al mismo lugar
Para darnos un beso grande siempre al terminar
Siempre y cuando haya buen café
Y un poco de aroma también.
Colaboración de
Jesús Cortez
México
